Los cambios tácticos en Gimnasia han sido evidentes esta temporada, con una clara intención de controlar el partido a través de la posesión del balón. El entrenador ha implementado un esquema que prioriza la solidez defensiva, creando una estructura que dificulta el avance del rival.
Con el mediocampista L. Mamut actuando como el ancla en el centro del campo, el equipo ha logrado mantener una posesión que supera el 60% en varios juegos. Esta estrategia no solo permite a Gimnasia dictar el ritmo del juego, sino que también reduce las oportunidades para el oponente.
Un aspecto interesante es la ocupación del espacio. Gimnasia busca constantemente crear triángulos en medio campo, facilitando los pases y asegurando que los jugadores estén siempre disponibles para recibir el balón. La coordinación entre L. Mamut y F. Vergara es fundamental, ya que el primero se apoya en la defensa y el segundo distribuye el balón a zonas de peligro.
El impacto de esta dirección táctica se ha notado en sus resultados recientes. Gimnasia ha ascendiendo en la tabla, con una serie de partidos que refleja la eficacia de su nuevo estilo. A medida que se desarrolla la temporada, la expectativa es que el equipo continúe mejorando su control y ejecución.
Gimnasia y Esgrima La Plata